Lo que preguntan los mandantes antes de contratar movimiento de tierras: rendimientos, obras fluviales, preparación de suelos y cómo comparar una cotización.
La pregunta que aparece en toda cotización de movimiento de tierras, y por qué la respuesta honesta siempre empieza con “depende”.
Un enrocado mal dimensionado no solo se pierde en la primera crecida: puede empujar el problema aguas abajo.
Un cauce que perdió sección no avisa. Se nota cuando el agua ya se salió, y ahí el trabajo cuesta el doble.
Las dos modalidades sirven, pero resuelven problemas distintos. Elegir la equivocada se paga en plazo o en control.
Dos trabajos que se confunden seguido y que deciden cómo va a crecer la raíz durante los próximos veinte años.
Dos cotizaciones del mismo trabajo pueden diferir al doble y ninguna estar mal. Casi siempre es porque no cotizan lo mismo.